David Krause, director general de Frutura

“Perú y Chile juntos pueden ser extremadamente poderosos”

Con un enfoque hacia los compradores y asociándose con otros productores externos para complementar su superficie propia, Frutura busca formar una plataforma global que permita compartir eficiencias y servir mejor a sus clientes.
Por Edward Vernon
27 de septiembre de 2021

Después de casi de dos décadas a la cabeza de Wonderful Citrus, un titán de la industria de los cítricos y uno de los principales productor-comercializador norteamericano, David Krause sorprendió a la industria frutícola con su nueva apuesta, Frutura, de la que es el CEO fundador. Administrada por RRG Capital Management, empresa dedicada a la gestión de activos con foco en la agricultura sostenible y con sede en California, la compañía anunció en junio la adquisición mayoritaria de dos entidades globales bien establecidas con sede en EE.UU. y Perú: Dayka & Hackett LLC y Agrícola Don Ricardo, y se esperan anuncios similares próximamente.

Krause plantea que la estrategia de Frutura consiste en «presentar y construir algo único y diferente», que responda a una industria en evolución uniendo múltiples sedes de producción en una plataforma global con el objetivo de compartir eficiencias y servir mejor a los clientes, y todo ello sin afectar los equipos de gestión recién adquiridos. Hablamos con el ejecutivo para conocer más sobre su trayectoria, saber en lo que se está fijando Frutura a la hora de elegir nuevas adquisiciones y cómo ve el futuro de Chile y Perú en una industria global cambiante.

 

SU CAMINO EN EL SECTOR

¿Cómo empezó a trabajar en el sector de las frutas y hortalizas?

Se podría decir que nací en él. Empecé a trabajar desde muy joven en la agricultura y siempre fue una de mis pasiones. Trabajé para mi tío en sus ranchos de Reedley, California, cuando tenía la edad suficiente para ir al trabajo en bicicleta, por las noches, los fines de semana después del colegio, los veranos… En esos años no se cuestionaba el hecho de trabajar a una edad muy temprana, yo sabía que me gustaba la agricultura, que me encantaba el aire libre y me imaginaba que pasaría el resto de mi vida trabajando en el campo y en la agricultura.

¿Qué lo mantuvo como presidente de Wonderful Citrus durante tanto tiempo? y ¿cuáles fueron algunos de los retos a los que se enfrentó al principio?

Fue la oportunidad de mi vida para llegar a un líder de la industria como este, una organización muy progresista, donde uno puede realmente hacer crecer sus conocimientos y experiencia. Tuve la suerte de que me dieran la oportunidad y eso para mí fue como trabajar en la empresa de todas las empresas y en el negocio de todos los negocios si querías estar en los cítricos. Y fue lo que realmente me motivó a mantenerme en ese lugar durante las últimas dos décadas.

En cuanto a los retos, diría que, al entrar en la compañía, los propietarios, Stewart y Lynda Resnick, que son personas muy progresistas y dinámicas, querían hacer crecer el negocio y mantenerlo en el tiempo. Su estrategia empresarial es maravillosa, pero necesitábamos conseguir a las personas adecuadas para poder ejecutar sus estrategias e ideas. Así que construir el equipo y trabajar con las personas adecuadas fue siempre un reto y la parte divertida al mismo tiempo. Fue estupendo crear equipos y trabajar con esa cultura.

 

«Creo que las mejores organizaciones del sector son las que dedican una cantidad importante de tiempo y energía a la formación de sus equipos y a tener el personal adecuado».

 

¿Cuál es su filosofía para gestionar con éxito un equipo grande?

En primer lugar, tratar a las personas como les gustaría ser tratadas. No les pidas cosas diferentes a las que no estarías dispuesto a pedirte a ti mismo. Creo que eso es algo fundamental a la hora de gestionar un lugar de trabajo, se debe establecer una buena colaboración y esperar el respeto mutuo. Tuve la suerte de crecer en la industria desde apilando cajas hasta conducir tractores, así que fue una buena forma de relacionarme con la gente.

Creo que las mejores organizaciones del sector son las que dedican una cantidad importante de tiempo y energía a la formación de sus equipos y a tener el personal adecuado.

Eso puede permitir tener la persona adecuada para el puesto adecuado; no significa que vas a tener solo superestrellas, sino que a las personas adecuadas haciendo lo correcto, y aseguras que estén contentas, motivadas y que reciban un trato justo. Esas cosas son para mí los elementos claves y no son fáciles de conseguir, implican quizás más tiempo del que la gente supone. Todos quieren trabajar en la estrategia, el crecimiento, las adquisiciones… eso es la parte divertida, pero eso no se logra sin un buen equipo detrás.

 

LA COMPAÑÍA DEL MOMENTO

¿Cómo supo que era el momento adecuado para iniciar esta nueva aventura con Frutura?

No sé si tenía pensado volver a entrar en el juego a este nivel. Con mi mujer tenemos varios campos de cítricos que cultivamos aquí en California y también tenemos un par en Texas, así que pensaba dedicarme a eso y mantenerme ocupado en el campo.

Pero la gente de RRG, a la que tengo un enorme respeto, me presentó esta oportunidad única en la vida de desarrollar esta plataforma y realmente resonó en mí, porque sentí que era el lugar y el momento adecuados para hacer algo así en la industria. Para mi ha sido una oportunidad el participar en la génesis y construir la organización a través de la compra de variadas empresas de alta calidad.

¿Qué tipo de eficiencias y beneficios espera lograr al unir estas empresas?

Si bien aún es muy pronto para saberlo, estamos intercambiando las mejores experiencias y estudiando cómo podemos colaborar mejor. ¿Cómo podemos trabajar juntos para satisfacer a nuestros clientes y cumplir sus expectativas en términos de cumplimiento de pedidos o programas? ¿Cómo vinculamos estas diferentes formas de producción para satisfacer mejor a ese cliente? Esas serán algunas de las primeras cosas a resolver, pero está claro que tendremos mucho más trabajo y habrá muchas otras oportunidades que se presentarán en el camino.

 

«Para mi ha sido una oportunidad el participar en la génesis y construir la organización a través de la compra de variadas empresas de alta calidad».

 

¿En qué se fijan para definir a las posibles empresas candidatas y cuáles son los criterios más importantes? ¿Qué importancia tienen las relaciones personales?

El tema de las relaciones es muy importante. Tienes que ser capaz de trabajar con las personas y los equipos que tienen y tener una visión común de hacia dónde vas a ir. Para nosotros es un elemento muy importante en el proceso de evaluación.

Dedicamos mucho tiempo a examinar la empresa y a asegurarnos de que se ajusta a lo que buscamos. Debido a nuestro modelo, los equipos de gestión son fundamentales para estas empresas, por eso han tenido éxito y por eso les pedimos que se queden y sigan haciendo lo que hacen.

Entonces se trata de evaluar el negocio en función de los activos que poseen. Estos activos, ¿Son de calidad? ¿Tienen equipos que operan con eficacia, hacen un gran trabajo con el cliente y satisfacen el mercado? ¿Tienen las mismas convicciones éticas que nosotros, especialmente en lo que respecta a las actividades basadas en la normativa medioambiental, social y corporativa? Son algunas de las preguntas que nos hacemos al momento de evaluar.

 

«Los temas que serán importantes son el satisfacer la necesidad de alimentos en el mundo y hacerlo de una manera ambientalmente sostenible con los recursos que tenemos a nuestra disposición».

 

¿Qué ventajas aportan las empresas de gestión de activos como RRG?

Lo que veo en RRG es un conjunto de habilidades en torno a otras áreas que pueden ser realmente útiles, como los aspectos ambientales y sociales, y tienen un conocimiento extremadamente profundo en torno a la disponibilidad y el uso del agua, que para mí son aspectos muy importantes.

Además, ayudan a la agricultura a avanzar en este proceso, centrándose más en este ámbito y aportando los recursos necesarios para afrontarlo. Eso es lo que hace que esta asociación en particular sea extremadamente buena, y creo que vamos a ser capaces de hacer varias cosas muy interesantes a nivel empresarial dentro del espacio agrícola.

Las empresas que estamos comprando ya son líderes en sus sectores y en sus regiones, por lo que cuando les proporcionas recursos adicionales o les pones en contacto con expertos que quizá no puedan tener internamente, les permites ser aún mejores de lo que eran antes.

Queremos ser líderes en este sector y espacio, y hacer lo correcto. Porque tenemos una enorme responsabilidad en el futuro como es alimentar al planeta, lo que va a seguir siendo una tarea y un reto muy importante. Sobre todo, si pensamos en lo que está ocurriendo con el medio ambiente o con el cambio climático, y en la gravedad de los problemas climatológicos a los que nos enfrentamos.

 

CHILE, PERÚ Y EL FUTURO DE LA INDUSTRIA

¿Qué papel cree que tendrá Perú en la industria agrícola mundial en los próximos años?

Creo que el futuro de Perú es impresionante, tienen una oportunidad única en el mercado mundial y complementaria a la de Chile. Vemos a ambos países como oportunidades independientes y creo que juntos podrían ser extremadamente poderosos, sin embargo, para Perú es una oportunidad de mostrar su oferta en los mercados globales, su clima, su suelo y todas las características que les dan tremendas posibilidades de crecimiento aún por venir. Yo diría que probablemente todavía hay más crecimiento en los cultivos básicos como las uvas, los arándanos y los aguacates.

Estamos en la uva de mesa, tenemos una pequeña participación en paltas y en arándanos, pero creo que también se producirá una expansión de los cultivos que crecen en climas que hay en todo el mundo y una nueva demanda generará otro impulso de crecimiento. Es probable que en los próximos años se descubran nuevas regiones de cultivo en Perú que también crearán nuevas oportunidades de expansión.

Así que estoy muy ilusionado con el potencial de Perú. Creo que el enfoque va a estar en los cultivos de alta demanda que, con la genética adecuada, producirán una fruta realmente perfecta para el consumidor. Creo que, si lo hacemos bien, la demanda se encargará de la oferta.

¿Y qué pasa con Chile?

Chile es diferente, es un actor maduro en Latinoamérica y los mercados mundiales lo conocen por su oferta de alta calidad en ventanas particulares, por lo que ya están bien establecidos.

Creo que los desafíos tienen que ver más con los cultivos que realizan y las variedades. Tomemos como ejemplo la uva de mesa, hay una transición significativa dentro de la industria hacia más variedades genéticas propias que tienen mejor calidad, mejor experiencia de consumo y un menor costo en su producción. Veo que se está dando esa conversión, de modo tal que los productores se centran en lo que cultivan, quizás dentro del mismo cultivo en general, pero con mejores variedades que se ajustan a lo que busca el consumidor y el mercado. Así que no se producirá un crecimiento tan explosivo como el de Perú, sino más bien será un crecimiento en variedades concretas.

En el caso de las cerezas, por ejemplo, el negocio ha crecido increíblemente con la demanda de China, así que esas son las áreas de desarrollo y oportunidades que veo para Chile.

De cara al futuro, ¿cuáles cree que serán los mayores cambios que se producirán en la industria durante la próxima década?

Es una pregunta difícil. Creo que los temas que serán importantes son el satisfacer la necesidad de alimentos en el mundo y hacerlo de una manera ambientalmente sostenible con los recursos que tenemos a nuestra disposición, ya sea agua o mano de obra, entre otros.

Esos serán los desafíos a los que nos enfrentaremos en la próxima década o dos de manera muy significativa, vamos a cambiar nuestras energías y es por eso creemos que hoy Frutura es un negocio perfecto en el momento perfecto, ya que estamos comprometidos en centrarnos en este quehacer. Y tenemos que hacerlo con el ojo puesto en el consumidor, asegurándonos de que estamos produciendo productos que el consumidor quiere volver a comprar, no una vez, sino una y otra vez. Queremos algo que les atraiga, que los invite a volver a la tienda y comprar ese producto específico.

¿Y cómo ve el uso de la tecnología en el sector?

La tecnología está cambiando el panorama. Recuerdo cuando íbamos al trabajo en bicicleta, hace mucho tiempo, y en cómo funcionábamos frente a la tecnología que existe hoy en el ámbito agrícola. Es increíble, basta pensar en la diferencia entre esos dos puntos. Disponemos de una tecnología increíble que controla las cosas y que nos ayuda a ser más eficientes en áreas como la gestión del agua y entre otras cosas, es increíble lo que hay disponible.

Como agricultor sigo siendo optimista -no estoy seguro de que lo vaya a ver en mi carrera – pero he visto cómo se adapta la tecnología en fase inicial en los campos de la robótica, algo que nunca se habría soñado antes. Creo que en el negocio de la fruta tendremos un reto mayor en el desarrollo en comparación con el cultivo de hortalizas o algo de esa naturaleza, ya que han recorrido un largo camino, pero sí creo que veremos la automatización a ese nivel en la próxima década.

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