María Eugenia Barbero, country manager Perú de Kuehne+Nagel

“El desafío de transportar ha sido tremendo”

Desde una pandemia, el bloqueo del canal de Suez, hasta un tifón en Shanghái son algunos de los eventos y catástrofes que la ejecutiva de la empresa logística Kuehne+Nagel en Perú, ha tenido que sortear en los últimos años para que productos agroindustriales, tecnológicos y farmacéuticos, entre otros se transporten vía marítima, aérea y terrestre a los diferentes mercados de destino. Aquí, Barbero comenta sobre los desafíos medioambientales, la digitalización y el rol que juega la política en la industria.
Por Catalina Wallace Fotografía: Josip Cubich
27 de septiembre de 2021

Hace dos años que María Eugenia Barbero asumió el desafío de ser la Country Manager Perú de la empresa de transporte de mercancías -marítimo, aéreo y terrestre- Kuehne+Nagel fundada en 1890 en Bremen, Alemania y que hoy tiene su sede central en Suiza. Barbero está a cargo no solo de la logística agroindustrial de la empresa, sino también de alta tecnología y farmacéutica, entre otros.

Su llegada al mundo logístico no fue casualidad. Se trató de un desafío que le propusieron y ella, gracias a su tenaz personalidad, no lo dejó pasar. “Soy una persona directa y orientada al objetivo, a la meta. Me encanta trabajar en equipo, pero lamentablemente soy muy impaciente, entonces es un tema que debo trabajar y controlar, para encontrar el tan anhelado balance entre vida y trabajo. Al final es una rueda, muchas veces estás arriba y otras veces abajo, la rueda a veces te aplasta y vuelves a salir y tratar de encontrar ese equilibrio”, cuenta María Eugenia Barbero.

En palabras de la Country Manager, Kuehne+Nagel es hoy en día una de las empresas de logística más importante en el mundo dentro del top uno a nivel marítimo y gracias a la compra reciente de la compañía QuickSTAT así como Apex, también en el top uno aéreo. “Básicamente estamos enfocados en el servicio al cliente y la excelencia profesional, en el traslado de su mercadería y sus necesidades puntuales que pueda tener de acuerdo a la industria en la que se desenvuelven. La empresa tiene una larguísima trayectoria a nivel global, somos más de 74.000 empleados y tenemos más de 1.400 oficinas repartidas por todo el mundo para estar siempre cerca de nuestros clientes”, cuenta. Dentro de todo ese engranaje Barbero juega un rol clave y una tarea no menor, ella es la encargada de coordinar a todo el equipo para que los productos lleguen en buenas condiciones, pero también en el tiempo adecuado a destino.

 

EL INICIO

Barbero inició su carrera tempranamente. En sus últimos años de universidad comenzó haciendo la práctica en una empresa productora de cerveza. “Y era feliz, porque imagínate con poco más de 20 años y trabajando en una empresa cervecera. La empresa tenía la política de entregarnos una ración de cerveza mensual, por lo que tenía la mayor cantidad de amigos que te puedas imaginar en la universidad”, comenta riendo.

Desde entonces empezó en el mundo laboral enfocada en comercio exterior. Luego entró a trabajar en el departamento de exportaciones de la misma empresa cervecera, inicialmente en lo que tenía relación con el tránsito marítimo.

Después de varios años en la compañía, se cambió a una empresa del mismo grupo Cervesur, pero dedicada a la agroindustria, sector que luego se convertiría en una de sus grandes pasiones. “Ahí entré a trabajar en lo que hoy día conocemos como el boom agroindustrial exportador del Perú. Esta empresa era una de las más importantes en esos años y pasé de transportar cerveza vía marítima, con un tránsito de 30 o 40 días, a un tráfico aéreo de un producto perecedero que, si se demoraba, moría. Entonces fue un cambio tremendo en la logística”, agrega. Ahí aprendió sobre el tráfico aéreo y su logística, pero también sobre el área comercial, algo de lo que también se encargaba. “Fue así como entré a este apasionante negocio de la agroindustria y realmente a conocer productos, mercados, formas de comercialización, a viajar mucho por todo el mundo, para entender las cadenas de abastecimiento. En esos años, Perú empezaba con el boom exportador, que por ese tiempo se centraba en el espárrago verde fresco, y que con los años derivó en otras inversiones como la uva, palta, cítricos, recientemente arándanos y toda la diversidad de la canasta que existe hoy en día en el país. ¡Es tremenda no!”, comenta.

Después de estar años en este apartado industrial, Barbero hace un giro importante en su carrera: Ya no está más en la vereda del cliente exportador si no que entra al sector de la logística. “En la empresa en la que trabajaba -que exportaba sus productos con una empresa logística muy similar a la que hoy trabajo- un día me visitó el gerente y me preguntó mi opinión de lo que se podía mejorar en ella. Tras dársela, me pregunta “si lo podía hacer mejor” a lo que le respondí que “de todas maneras”. Fue así como entro al mundo de la logística”, cuenta con humor Barbero.

Algo que la hizo tomar esa decisión y aceptar el desafío fue su personalidad. “Yo soy una persona de retos y esa pregunta que me hicieron en esos años ‘¿tú lo harías mejor?’ ¡Sí! El reto de poder hacer que algo crezca y hacerlo de cero – porque en ese entonces esta empresa no tenía una división agroindustrial- fue para mí un tremendo desafío en ese momento, y ya dentro de la industria logística, pues me quedé por que me apasiona y me dio la apertura de conocer muchas industrias”, agrega.

Aunque Barbero reconoce que el cambio fue muy drástico, porque pasó de estar del lado del cliente a atender necesidades y ver cómo darles solución. “Básicamente estoy en la industria logística desde hace casi 23 años, desarrollando toda mi carrera con el background que ya tenía de la parte aérea, marítima y de la agroindustria. Esta empresa me contrató para apoyar y para abrir esta división, teniendo un enorme crecimiento a lo largo de los años. Ahora conozco muchos más productos agroindustriales sumado a que tuve que empezar a ver temas de importación farmacéutica, además de otros temas logísticos”, cuenta.

 

CONTRA VIENTO, MAREA Y PANDEMIA

La pandemia ha puesto en relevancia la labor del operador logístico argumenta Barbero, ya que ha quedado en ojos de todo el mundo la importancia del traslado oportuno. “Hoy en día todos lo hemos visto con el tema de las vacunas, es alucinante ver en las noticias que ‘el avión aterrizó, se desembarcó, llegó al almacén’. Jamás nunca se había publicitado eso. Claro ahora la gente es más consciente de que todo se tiene que trasladar y tarde temprano todo tiene que moverse, no solo el celular que tengo. Si bien no tiene que ser un producto terminado, ha sido gratificante que se vea la labor y el rol que tenemos como sector y que quizás en el pasado estuvo un poco más escondido. Creo que ahora la gente es mucho más consciente de eso”, comenta.

Sin embargo, la pandemia y el cambio climático pusieron a prueba la logística y capacidad de reacción y solución de problemas de todas las industrias de transporte. “El desafío de transportar ha sido tremendo, porque al cerrarse los aeropuertos ha hecho más complicado el transportar. Si le agregas a eso que el barco se te atora en el canal de Suez por falta de espacio, el tifón en Shanghái, entonces las situaciones pasan, pero complicaron muchísimo, ya que las consecuencias se siguen sintiendo hasta ahora y no hay la suficiente cantidad de espacio en el mercado para satisfacer lo que los clientes piden”.

 

«Creo que la pandemia ha puesto el acelerador en todas (las empresas) y ha hecho obligadamente entrar mucho más de lleno en esa digitalización”.

 

RETOS Y DESAFÍOS

Hacer más con menos es uno de los retos de esta industria al igual que muchas otras que Barbero puede identificar hoy en día. “El desafío, y también de los clientes, es hacer más con menos y más rápido, ese es el tema y más ahora en esta pandemia. Pero el desafío principal es poder darle a ese cliente la solución que haga que su cadena logística funcione mejor de lo que la tenía”.

Una herramienta que ha ayudado a la logística y ha estado agilizando los procesos es la tecnología, sobre todo la digitalización. “Este es un término qué ya se ha hablado mucho en los últimos 10 años y hay industrias mucho más rápidas en esos que otras. Yo creo que la pandemia ha puesto el acelerador en todas y ha hecho obligadamente entrar mucho más de lleno en esa digitalización”, cuenta Barbero. Y agrega: “Nosotros en Kuehne+Nagel tenemos un desarrollo muy importante a nivel de digitalización previo inclusive a la pandemia, y durante su desarrollo hicimos muchos cambios que ya venían previstos y agendados de antes de toda esta situación. En nuestra cadena logística, como nosotros somos un eslabón dentro de lo que es el cliente del que vende y del que compra, hay otros actores como son las aduanas y los gobiernos, entonces esa digitalización por más que las empresas intentamos hacerla cada día más, necesitamos que las otras empresas y las autoridades entren también en ella. El país, y en general la industria, ha dado grandes pasos en esto, en la facturación electrónica que antes no estaba, el mandato electrónico que hoy día se firma, los endoses de las vías aéreas o conocimientos de embarques también se están haciendo más digitales”, comenta.

 

«Respecto de la digitalización, María Eugenia plantea que “por más que las empresas intentamos hacerla cada día más, necesitamos que las otras empresas y las autoridades entren también en ella”.

 

LOGÍSTICA Y MEDIO AMBIENTE

Otro de los desafíos es el cuidado del medio ambiente sobre todo después del devastador informe de la ONU. “Es una realidad que el transporte logístico genera huella de carbono y la idea de la empresa es hacer actividades para neutralizarlo y que todos los envíos sean neutros en emisiones de CO2 de acá al 2030. Hay una siembra constante de árboles cada vez que un empleado de Kuehne+Nagel tiene un cumpleaños, tenemos todos los sistemas de reciclaje en todas las oficinas a nivel global y participamos de Blue for Green, una iniciativa muy bonita. Por ejemplo, en Perú hace poco estuvimos haciendo la limpieza de playa; en plena pandemia y con todos los protocolos de seguridad hicimos actividades con el personal para hacer macetas de autorriego. Pero finalmente el mensaje es que queremos poner un granito de arena en neutralizar y reducir esa huella de carbono”.

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