El acento está en la diversificación de mercados
Cerezas chilenas y arándanos peruanos:

El acento está en la diversificación de mercados


Por David Orellana / América Ramírez Information Department Decofrut

Durante los últimos años, la fruticultura de países como Chile y Perú ha estado marcada por el pujante interés que han despertado tanto las cerezas como los arándanos en diversos mercados de importancia comercial a nivel global. Ambas especies, que presentan características muy distintas entre sí, han fomentado la inversión agrícola de manera acelerada sobre dichas especies debido, principalmente, a sus buenos retornos económicos. Esta situación llevó a que Chile se posicionara como el principal exportador de cerezas del mundo, mientras que Perú rápidamente conquistó la industria del arándano dentro del hemisferio sur.

A pesar de que ambos países poseen una amplia canasta frutícola de exportación, el acelerado crecimiento en los volúmenes de exportación ha enfrentado paulatinamente mercados cada vez más sensibles a la sobre oferta, donde la demanda e interés de los consumidores no necesariamente han crecido a igual ritmo. Esta situación se ha traducido en ajustes sobre los retornos durante los últimos años, lo que ha forzado y fomentado tanto a que Chile como Perú busquen maneras de diferenciarse de sus competidores a la vez que atomizan los mercados de destino. No obstante, tanto la exportación de cerezas como de arándanos siguen posicionadas como negocios atractivos en dichos países.

 

LA CEREZA CHILENA: EL ORO ROJO QUE AÚN BRILLA, PERO CON CIERTOS MATICES

La industria de las cerezas en Chile ha tenido un crecimiento sin precedentes dentro del país. La superficie estimada según los datos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias de Chile al 2015 alcanzaba las 20 mil hectáreas a nivel nacional, cifra que se incrementó a cerca de 40 mil hectáreas para el año 2020. De manera concordante, las exportaciones han presentado un alza sostenida durante los últimos años, por lo que en la última campaña de Chile (2020/21), las cerezas alcanzaron un volumen récord de exportación, cerrando con poco más de 352 mil toneladas despachadas a los diversos mercados del mundo, lo que representa un alza de un 54% en comparación a la temporada anterior (2019/20), y un +321% en relación a lo hecho durante el transcurso de los últimos 5 años, posicionándola como el segundo frutal de mayor relevancia en el país, solo por detrás de la uva de mesa, según cifras provistas por la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile A.G. (ASOEX).

El principal destino durante las últimas temporadas para las cerezas de Chile ha sido el mercado de China. El proceso de cosecha y exportación de esta especie coincide, a grandes rasgos, con una de las festividades de mayor relevancia para los consumidores del país asiático, como es la celebración del Año Nuevo Chino (ANC). El interés de parte de la población china por el aclamado fruto rojo recae sobre sus peculiaridades, ya que se le asocia como símbolo de éxito, felicidad y amor, posicionándolo como un regalo especial y de alto valor, sobre todo durante esta celebración.

 

Tanto la exportación de cerezas como de arándanos siguen posicionadas como negocios atractivos en dichos países.

 

En el transcurso de la campaña recién pasada (2020/21), China importó cerca de un 91% de los volúmenes totales de cerezas de Chile, situación que viene repitiendo valores similares durante los últimos años. Esto ha desarrollado una alta dependencia entre los exportadores chilenos y el comercio chino, situación que ha sido de dulce y agraz.

Debemos recordar que en la última campaña los envíos de cereza de Chile no habían presentado grandes complicaciones hacia China durante las primeras semanas del 2021, por lo que se vislumbraba una temporada de buenos precios y demanda a nivel general. No obstante, las especulaciones sobre un supuesto hallazgo de trazas de Covid-19 en uno de los empaques derrumbó el panorama sin grandes evidencias en vísperas del ANC. Esto se tradujo en una pésima valoración y rotación de los inventarios chilenos a partir de la semana 04 del año, afectando cerca de un 45% de los arribos chilenos que se mantuvieron a la espera de su comercialización y los que faltaban por entrar al mercado, perjudicando en gran medida a los productores de etapas más tardías, registrando por segundo año consecutivo, problemas en las cerezas chilenas producto de la pandemia.

Debido a la alta dependencia y los problemas ocurridos durante las dos últimas temporadas, Chile ha comenzado a enfocar sus recursos en fomentar sus lazos diplomáticos y comerciales que le permitan diversificar los destinos para sus cerezas. Tal es así que durante la última temporada se visualizó un aumento en los despachos hacia países como Taiwán (+135% en comparación a la temporada previa), Corea del Sur (+72%), Estados Unidos (+48%) e Inglaterra (+47%), los que se vieron reforzados por campañas de marketing en India, Vietnam y Tailandia, en favor de poseer una cadena de comercialización de menor dependencia y mayor diversidad. Sin embargo, no se debe descuidar la relación con los consumidores chinos, debido a la gran capacidad para absorber y comercializar un alto volumen de cerezas chilenas, las cuales se espera que sigan aumentando en el corto y mediano plazo.

 

De momento no existe competencia para las cerezas de Chile en su oferta de contra estación, sin embargo, es imperante para los productores y exportadores chilenos empacar fruta de la más alta calidad para evitar infortunios futuros.

 

Por otra parte, durante la última campaña local de cerezas de China, que se desarrolló entre los meses de mayo a julio, habría alcanzado cerca de 600 mil toneladas (+15% en comparación al año anterior) según lo expuesto por el USDA. De manera paralela, las cerezas importadas desde Estados Unidos y Canadá que abastecen también dicho periodo, jugaron un rol importante dentro de la temporada, debido a que estas exceden por lejos la calidad y sabor de las variedades locales. A pesar de la buena recepción que siempre presenta la oferta norteamericana en China, los precios de venta se posicionaron por debajo de lo realizado en la campaña anterior (-14%), lo que podría vislumbrar un mercado estrecho para la temporada del hemisferio sur. A pesar de que China continúa cimentando una recuperación económica estable este año, debido al control de la pandemia, el consumo interno no ha logrado alcanzar todas las metas propuestas, especialmente en el sector de ventas de retail, que se ha visto afectado por algunos rebrotes y sus medidas de contención, lo que propone un escenario de menor poder adquisitivo para una porción de la población china.

En cuanto a la próxima temporada que se avecina, y según las estimaciones preliminares realizadas por el USDA, las exportaciones de Chile rondarían las 300 mil toneladas, cifra 11% menor a lo hecho la última campaña, producto del recrudecimiento de la sequía que afecta en gran medida a la zona productiva de cerezas del país, la que registra un déficit considerable de lluvias y de nieve acumulada, lo que supone una temporada de verano de baja disponibilidad hídrica, limitando el potencial productivo de algunos huertos. Adicionalmente, Chile enfrenta otra problemática, la disponibilidad de mano de obra, la que con el desarrollo de la pandemia ha disminuido fuertemente dado el menor ingreso de migrantes legales producto del cierre de fronteras, así como también a la ayuda estatal, entre otras temáticas, situación que de extenderse hacia fines de año podría agudizarse, no solo en esta especie sino que en otras de alto requerimiento de horas hombre como la uva de mesa, aumentando los costos de producción fuertemente.

Cabe destacar que no existe de momento competencia para las cerezas de Chile en su oferta de contra estación, sin embargo, es imperante para los productores y exportadores chilenos empacar fruta de la más alta calidad, cumpliendo con los más altos estándares de inocuidad y trazabilidad para evitar infortunios futuros, a la vez que se busca desconcentrar sus envíos semanales a lo largo de la temporada, sin descuidar la búsqueda constante de nuevos países de destino que logren ofrecer buenos retornos para las cerezas chilenas.

 

La disponibilidad de mano de obra en Chile es otra problemática que, con la pandemia y el menor ingreso de migrantes legales por del cierre de fronteras, puede afectar en esta temporada no solo a las cerezas sino que también en otras de alto requerimiento de horas hombre como la uva de mesa, aumentando los costos de producción fuertemente.

 

REACTIVACIÓN DE LOS MERCADOS Y DIVERSIFICACIÓN SERÁN CLAVES PARA LOS ARÁNDANOS DEL HEMISFERIO SUR

Los arándanos gozan de una vasta popularidad en diversos mercados del mundo, la que se ha visto reforzada durante el transcurso de la pandemia debido a su alto contenido de antioxidantes. No obstante, y al igual que lo descrito para otras especies, los crecientes volúmenes disponible a nivel global que se han generado durante los últimos años, principalmente desde Perú, en conjunto a las limitaciones de movilidad y al cierre del denominado canal HORECA, han presentado una mayor sensibilidad a la sobre oferta en los mercados de destino, los que han bajado los precios de comercialización año tras año.

Perú sin dudas ha sido el principal actor en la exportación de arándanos provenientes desde el hemisferio sur durante las últimas dos temporadas. Las plantaciones han aumentado de manera sostenida. A 2016 abarcaban 2.300 hectáreas y que actualmente rondan las 13.600 hectáreas. Su rápido crecimiento ha potenciado las exportaciones, alcanzando una cifra superior a las 160 mil toneladas durante el desarrollo de la última campaña (2020/21), lo que representa un incremento de un 1080% mayor a lo hecho durante el año 2015/16.

Para la presente temporada, se espera que el país sudamericano alcance incluso números mayores. La Asociación de Productores de Arándanos de Perú (Proarándanos) prevé un crecimiento de un 30% en los envíos peruanos para la campaña 2021/22, despachando cerca de 200 mil toneladas a los diversos mercados del mundo. El crecimiento del país sudamericano ha ido de la mano también de un importante recambio varietal, acorde a las nuevas preferencias y demandas de los consumidores, por lo que pasó de un pool de 13 variedades disponibles durante el 2016, a cerca de 46 variedades totales al presente año.

La mayor amplitud de variedades ha logrado imprimir en la oferta peruana una mayor flexibilidad en los envíos semanales, ampliando su ventana de comercialización a la vez que opta por fruta de más consistente en cuando a calidad y condición. Sin embargo, esto ha fomentado también mayores competencias entre los diversos países que buscan abastecer con volúmenes de contra estación, como lo es la oferta de Chile y Sudáfrica.

Las exportaciones de Perú se esperan crezcan de manera inaudita hacia el mercado de China. Según las proyecciones descritas desde Proarándanos, se estima un aumento de un 22% en el mercado de Estados Unidos, un +20% hacia Europa y un +111% hacia China, alcanzando poco más de 30 mil toneladas hacia este último mercado.

La estrategia de Perú, según lo publicado por dicha entidad, se basaría en seguir abriendo nuevos países de destino para sus crecientes volúmenes, para así lograr descomprimir la oferta en mercados que reciben un alto volumen, como lo son el estadounidense y el europeo. De esta manera, estaría en la mira fortalecer y/o aperturar nuevas relaciones hacia países como Corea del Sur, Indonesia, Japón y Vietnam. Sumado a lo anterior, el país sudamericano trataría de aumentar sus envíos de arándanos orgánicos, por lo que se estima que entre 14 a 15 mil toneladas tendrán esta característica, lo que se traduce en el doble del volumen exportado en comparación a la temporada anterior.

 

La estrategia de Perú se basaría en seguir abriendo nuevos países de destino para sus crecientes volúmenes, para así lograr descomprimir la oferta en mercados que reciben un alto volumen, como lo son el estadounidense y el europeo.

 

De manera paralela, y a pesar de los buenos números que se han registrado dentro de las últimas temporadas en el Perú, la industria frutícola y productiva del país vive sobre un piso de baja certidumbre. Según lo expresado por la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú, el sustento de las exportaciones estaría cimentado sobre inversiones pasadas de largo plazo, sin embargo, el panorama político y jurídico en el país, pudiesen poner trabas a la reinversión, así como también a nuevas inversiones en el sector, a menos que el Gobierno logre transmitir un mensaje claro y conciso sobre el sector frutícola exportador.

En otro punto, Sudáfrica prevé que la próxima temporada presente también mayores números que años anteriores. En particular, se espera que alcancen la cifra de 25 mil toneladas, lo que se traduce en un aumento de un 63% en comparación a la campaña previa, mientras que la industria apunta a que esta cifra aumente a cerca de 55 mil toneladas para el año 2025. No obstante, el país africano tendrá que lidiar con los mayores volúmenes de Perú en Europa, así como también a los propios problemas de logística que acarrea debido a la presencia de la pandemia.

De esta manera, el gran abanico de productores de arándanos del mundo, entre los cuales se encuentran otros actores importantes como Chile y México, deberán focalizar sus esfuerzos en abrir y fortalecer nuevas relaciones bilaterales que permitan disgregar los volúmenes exportados de arándanos hacia mercados icónicos como lo son Estados Unidos y Europa, que a pesar de que aún son destinos atractivos en cuanto a demanda por esta especie, la sobreoferta reinante ha presionado los precios producto de la alta competencia de las últimas temporadas.

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