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“Ser mujer nos pone en una posición distinta”

Su pasión por la fruta y la rigurosidad en su forma de trabajo la ha llevado a ocupar un espacio dentro de la industria agrícola de Perú y Chile, conociendo los desafíos del sector y teniendo claro el nuevo rol de la mujer en él. Por Francisca Bustos Fotografías: Arthur Dressler y Diego Araya
Entrevistas 2 de diciembre de 2020

Con una carrera profesional que inició a los 21 años, Lucía Corbetto ha participado en la mayoría de los eslabones de la cadena de producción de la fruta y hoy está liderando varios proyectos dentro de la industria, entre los que destacan Frisku Foods, Allegria Foods y Osiris Plant Management.

Proviene de una familia tradicional en Perú. Estudió en el colegio Villamaría y a los 16 años entró a estudiar agronomía a la Universidad Nacional Agraria La Molina. Durante su último año en la univerisidad hizo un ciclo de gestión en negocios, similar a la Ingeniería Comercial en Chile. “Pasé del colegio Villamaría a la Universidad Agraria, lo que fue distinto, pero lo más entretenido que he vivido en mi vida”, recuerda.

Es en este tiempo cuando comienza a trabajar en un campo de espárragos de un tío, como encargada del área de control de calidad y ver el cumplimiento de la normativa Global GAP, entre otras cosas. Ya titulada se incorporó al Consorcio de Productores de Fruta (CPF) en Perú, transformándose en una excepción dentro de la industria frutícola de su país, en un tiempo en el que las mujeres se podían contar con los dedos de las manos.

Tras unos años entra a trabajar a la empresa de certificaciones agrícolas Control Junior en donde trabajó en varios países viendo la parte comercial de las certificaciones convencionales y orgánicas. Después de dos años Agriquem (AGQ) la llama para ser Gerenta General de Perú. Tenía 25 años. Al poco andar le ofrecen la Gerencia Comercial en Chile, país al que decide trasladarse y adoptarlo como su segundo hogar. Lucía recuerda que estaba en España cuando, durante un almuerzo, Pedro Torres le plantea: “O te vas de frentón a vivir a Perú y eres Gerente General de Perú, o te quedas en Chile y eres Gerente Comercial de América, y armamos juntos la oficina de Argentina, la oficina de Ecuador, la oficina de Colombia, ¿qué quieres?».

 


“Tenemos cada vez más mujeres involucradas poniendo un sello distinto a la industria”.


 

 

Echar raíces

Fue así como, entre los 26 y los 29 años y como Gerente Comercial de AGQ en América, Corbetto ya no solo se movía entre Perú y Chile, sino que a eso sumó Ecuador, Colombia y Argentina. Echar raíces en Chile no fue sencillo, el viajar constantemente le impedía tener una vida personal más activa. “Tratar de salir con alguna amiga era divertido, porque me llamaba por teléfono y me decía: «oye Lucía, vamos al cine» y yo: «uy, estoy en Mendoza» o en Guayaquil”, recuerda.

Luego de hacerse de un grupo de amigos peruanos y chilenos que mantiene desde hace 14 años, conoce y se casa con el abogado Pablo Saenz de Santa María Pérez- Cotapos, dando inicio a una nueva etapa en la que comienza a compatibilizar el ser mamá con el ser profesional en las “grandes ligas”. Es así como asume la Gerencia General de empresa de berries Sun Belle con el desafío de abrir una oficina en Perú. “No es fácil mantenerte siendo excelente en el trabajo, excelente como mamá, excelente como esposa, excelente como amiga; en algún minuto algo cae”, comenta.

Sun Belle fue la etapa final de su vida en empresas de otros, y es ahí donde se dio cuenta de que había aprendido lo suficiente para independizarse.

Con Cristóbal Ortíz, su socio actual, son amigos desde que llegó a Chile y junto a él crean Frisku Foods, la primera empresa, “en una oficina de 2×2”; luego surgió Allegría Foods, una exportadora de fruta que nace tras una conversación con una exportadora de uva de mesa en Perú; en octubre de 2019 firmaron la representación de una genética de cítricos llamada Citricom; todos proyectos que han requerido de mucho trabajo, compañerismo y aplicar la experiencia obtenida en estos años de carrera profesional. “Fue enriquecedor haber pasado por todas las etapas y no haber partido al revés, porque hoy día entiendo cuando una persona me dice: «estoy cansado(a), necesito tomarme vacaciones». A mí no me cuentan el cuento, yo viví el cuento, ¿sabes? entonces diriges distinto”.

 

Ser mujer en la industria

Ad portas de cumplir los 40 años, Lucía siente que ha logrado un buen equilibrio, manejando su vida profesional y la personal. Aunque reconoce que “igual colapso cuando los niños gritan y estoy en una reunión, en cuarentena el baño ha sido mi mejor oficina”.

Desarrollarse profesionalmente siendo mujer dentro de ese mundo no es fácil y el tener una personalidad fuerte ayuda. “Siempre son tema las mujeres en este rubro. Una tiene que tener mucha correa. Cuando entrabas a un campo, por ejemplo, y te silbaban, yo volteaba y les decía: «muchas gracias, me alegraron el día». Trataba de tomarlo como simpático”, comenta Lucía.

Compatibilizar varios roles involucra a veces tener un toque más personal en la forma de hacer negocios. De hecho, para Lucía la llegada de la mujer a la industria implica ver nuevas formas de trabajo, de liderazgo, con rasgos más intuitivos, más ejecutivos. Sin embargo, lamenta que aún está lejos de igualar a la cantidad de hombres. “En la mayoría de las reuniones a las que voy, soy la única mujer, o somos dos. Siempre la mayoría hombres”, comenta.

Frente al rol de la mujer en la industria hoy, la profesional plantea que ese lugar está cambiando en general. “Ser mujer nos pone en una posición distinta. Estoy convencida de que los hombres y las mujeres no somos iguales, tenemos los mismos derechos, pero algunos de nuestros deberes no son delegables, poniéndonos en una situación bastante más competitiva. Muchas veces nos toca compatibilizar nuestros roles de mamá, esposa, hija, amiga, empresaria, entre otros, lo que nos vuelve bastante más eficientes en el uso del tiempo categorizándonos como “multitasking”. Puntualmente en la industria, si bien no equiparamos a los hombres, tenemos cada vez más mujeres involucradas poniendo un sello distinto a la industria”, agrega.

 

Chile y Perú

Para Lucía el conocer bien la industria en ambos países le permite tener una mirada optimista respecto a la relación comercial que existe, la que considera que es cada vez más de complementaria. La apertura temprana de las ventanas por parte de Perú le permite a Chile una mejor llegada con sus productos frescos a los mercados.

“Creo que Perú al comienzo impulsó su agricultura separado de Chile, viendo a Chile como ejemplo a seguir y luego se han ido complementando en el camino, que es lo mismo que está pasando con Colombia hoy en día”, explica.

Afirma que para las empresas que tienen un pie en ambos países es aún más cierto. Detalla que es necesario tener estrategias comerciales pensadas.


«Perú al comienzo impulsó su agricultura separado de Chile, viéndolo como ejemplo a seguir y luego se han ido complementando en el camino”


 

 

En lo que corresponde a desafíos de ambas industrias plantea que uno de los desafíos importantes para Perú está la apertura de nuevos mercados claves, como por ejemplo Corea y Japón para el arándano, y seguir trabajando el tema de las industrias asociadas al sector agrícola, como las de materiales de embalaje.

En tanto, en el caso de Chile, cree que el recambio varietal para los arándanos y la uva de mesa es el gran desafío actual. “No han sido los mejores años como para invertir en un recambio, sobre todo de cultivos como arándanos o uva de mesa, que están con precios más bajos que otros años” a diferencia de Perú que tiene claro que “el crecimiento tiene que ser impulsado por el recambio varietal de los cultivos que ya existen, o en su defecto, por nuevos cultivos para no canibalizar el mercado”, concluye.

 

Por Francisca Bustos
Fotografías: Arthur Dressler y Diego Araya

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