Transición energética: ¿Cómo seguir avanzando?
OPINIÓN

Transición energética: ¿Cómo seguir avanzando?

El desafío es poder seguir avanzando en aumentar la penetración renovable, y dotar al mismo tiempo de seguridad y condiciones de balance de red al sistema eléctrico.


Ana Lía Rojas - Directora Ejecutiva ACERA (Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento)

En Chile, las cifras que requerirá la transformación del segmento de la generación son impactantes a nivel de proporción del PIB. En apenas 10 años, se han invertido del orden de 20.000 millones de dólares en proyectos ERNC que actualmente se encuentran en operación. Y, con el compromiso de descarbonización, se requerirán 30.000 millones de inversión en generación ERNC adicionales en el mismo horizonte de tiempo, equivalentes a 12,5 puntos del PIB. A esto, se le debe agregar las inversiones en los otros segmentos antes señalados, lo que puede llegar a triplicar la primera cifra de inversión.

En pocas palabras, la oportunidad de inversión y de crecimiento económico de este sector, existe. Sin embargo, así como la oportunidad de inversión es una luz, también hay sombras que debemos atender, siendo hoy la más relevante el nivel de la tarifa eléctrica de los próximos años, y los componentes de ella que pueden generar presiones al alza.

En la tarifa eléctrica, se incluyen el precio de la energía eléctrica que un generador provee, el costo por transmitir esa energía por el sistema de líneas eléctricas, el costo de distribuirla en las zonas donde se asientan los consumidores finales y, finalmente, los llamados costos sistémicos, o costos laterales de operación, que pagan todo aquello que el sistema eléctrico requiere para su operación segura.

Entre los costos sistémicos más importantes, con participación permanente, se encuentran los Servicios Complementarios (SSCC), que consisten en recursos técnicos que un sistema eléctrico requiere para su operación coordinada, como el control de frecuencia, el control de tensión, el black star (partida en negro) y plan de recuperación de servicio. También son parte de los costos sistémicos, los pagos de compensación por unidades de pequeña escala ERNC acogidas a un mecanismo de precio estabilizado. Este último componente también ha ido al alza, pero debemos atender si esta alza es permanente, y el hecho de que el alza se relaciona con la alta exposición del sistema eléctrico a costos marginales cero.

En 2023, se pagó por SSCC más de 400 millones de dólares, principalmente para compensar sobrecostos de centrales termoeléctricas inflexibles que, no pudiendo disminuir su participación en el sistema, deben operar a costos de combustibles altos, a propósito de las volatilidades de precios por la guerra y costos de logística. Sin embargo, las ERNC, que naturalmente no generan sobrecostos, no participan en este mercado, debido a que las condiciones para participar no son atractivas para estas tecnologías. La normativa permite realizar licitaciones que, de aplicarse correctamente, aumentarían la competencia en ese mercado.

Es por ello que debemos buscar la optimización de estos mercados y sus procesos, para aumentar la participación de ERNC en SSCC y disminuir así, en este mismo mercado, los combustibles fósiles que queremos retirar. Este capítulo debe ser parte de la agenda de corto plazo del regulador y del eléctrico, en donde este último debe determinar cuál es el nivel óptimo de seguridad y de balance de red que se requiere en el sistema.

El desafío entonces es poder seguir avanzando en aumentar la penetración renovable, para una matriz diversificada, barata en el costo de generación de energía, pero poder dotar al mismo tiempo de seguridad y condiciones de balance de red al sistema eléctrico, especialmente en lo que se refiere a proporcionar la flexibilidad que las centrales termoeléctricas no son capaces de aportarle.

La adecuación de la red y la ampliación de mercados como el de los SSCC mediante la aplicación de incentivos correctos, estimulará las inversiones en tecnologías para que los generadores ERNC y el almacenamiento puedan proveer servicios para una red estable pero también más sostenible, punto crucial en la discusión sobre la transición hacia un sistema energético más limpio, eficiente y con precios más bajos.