Innovación con mirada ecosistémica
EN LA MIRA | Biocontrol Aviar

Innovación con mirada ecosistémica

En abril de 2023 estará listo el primer robot halcón peruano, a través del cual se busca mejorar el control aviar en puntos ciegos de los campos y satisfacer una demanda por estas aves rapaces que el mercado interno no puede cubrir.


Por Marcela Venegas Hartung | Fotografías gentileza de Josip Curich

En ocasiones, los gustos personales o pasatiempos pueden transformarse en interesantes formas de ofrecer productos y/o servicios ligados a los diferentes procesos productivos que requiere el sector. Y si le agregamos una cucharada de conciencia ambiental e innovación, el resultado puede llegar a ser una empresa como Biocontrol Aviar.

Con sede en Lima, Perú, y más de 20 años de experiencia en control de plagas, esta empresa utiliza halcones peregrinos, principalmente, y gavilanes adiestrados, como pilar de sus servicios.

Sin embargo, desde hace ya algunos meses están desarrollando en conjunto con la Universidad Católica de Perú un halcón robot prototipo con el que esperan complementar la línea de desarrollo que han llevado durante todos estos años, y que busca no solo el control sino que también la protección y cuidado del medio ambiente.

“Traemos a las aves desde pichón, las que viven en un torreón en donde pueden visualizar todo el entorno en donde van a trabajar”.

ASÍ COMENZÓ TODO

La cetrería fue la actividad que permitió acercar a Adriano De La Torre a las aves rapaces. “Esta actividad la inició mi padre, con mi hermano y mi madre, quienes se dedicaron a este deporte. No sabía ni soplarme la nariz, pero ya estaba volando halcones a los 5 años. La parte agroindustrial fue gracias a mi abuelo, Óscar Beingolea Guerrero, quien fue el fundador del centro de control biológico para plagas de insectos en Perú, lo que hoy se conoce como el Programa Nacional de Control Biológico del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa). Yo lo acompañaba a terreno frecuentemente. Más adelante estudié negocios agropecuarios e hice mi práctica en esta entidad fundada por mi abuelo”.

En ese tiempo, un amigo que trabajaba en almacenes, le comentó sobre el problema sanitario que le causaban las palomas. La idea surgió de inmediato. De La Torre unió la problemática planteada con su experiencia con las aves rapaces, lo que le permitió crear una empresa pionera en Perú con este tipo de control aviar.

En 2001 comienzan a trabajar con la agroindustria. Fueron contactados por la empresa Beta, que estaba teniendo algunas dificultades con aves en los cultivos de uva de mesa, Red Globe.

“Empezamos a desarrollar una serie de sistemas de trabajo bastante innovadores en la crianza campestre del halcón peregrino y el halcón perdiguero. Traemos a las aves desde pichón, las que viven en un torreón en donde pueden visualizar todo el entorno en donde van a trabajar. Luego vuelan libres en el campo, pero con ciertos estímulos que las mantienen en la actividad que tu buscas, ya sea disuasiva o de captura de las aves problema. Además, los alimentamos solo con aves perjudiciales, para que las aves benéficas no sean perseguidas por estos animales”, explica el empresario.

Pero el instinto de supervivencia hacía que no todas las aves fueran ahuyentadas o cazadas por los halcones, y existían ciertos puntos críticos en donde lograban esconderse dentro del perímetro del cultivo formado por cercas naturales de guarango, una suerte de arbusto de espinas muy grandes. “Las aves se escondían en estos espacios y dañaban todos los cultivos cercanos, ya que ni los halcones libres ni los asistidos lograban alcanzarlos. Recuerdo que en una reunión que tuve con uno de los ingenieros de los campos en los que trabajamos, salió por primera vez la idea de que un robot pudiera suplir la brecha que no era cubierta por el halcón”.

Las mermas que se generan en Perú producto de la acción de aves perjudiciales en la uva de mesa y los arándanos son importantes. Para De La Torre, esto obliga a las empresas a destinar una alta suma de dinero en métodos de control que tengan efectividad y reduzcan esas pérdidas física y sanitaria.

“Esto permitirá solucionar el problema de los puntos ciegos de control y a los que las aves reales no acceden, reforzando el plan integral que le presentamos al cliente”.

La idea comenzó a hacerse cada vez más nítida al sumarse una nueva problemática: solo se puede trabajar con aves rapaces compradas de criadero, y en Perú existe solo uno con capacidad de venta, El Guaico. “Si bien nuestro mercado ha crecido muchísimo en estos 23 años y hay más de 20 empresas importantes que se dedican a lo mismo que nosotros, se ha producido una sobredemanda y este criadero no da abasto, lo que fomenta de manera considerable la existencia del mercado ilegal. Son muchas las aves que se están extrayendo de la naturaleza para cubrir la demanda y no perder clientes”, comenta De La Torre.

LA  AUTOMATIZACIÓN ENTRA A LA CANCHA

Bajo este escenario, la idea de complementar el trabajo del halcón vivo con alguna herramienta tecnológica comenzó a tomar forma. La tendencia mundial lleva a las industrias a certificarse a través de las diferentes normas ISO y uno de los puntos más sensibles es el medioambiental. “Nuestro nicho son las grandes empresas que buscan la certificación, pero con cero impacto ambiental. Durante muchos años han cultivado en Perú diferentes productos que son atractivos para las aves, sin haber hecho antes un estudio de impacto y la bonanza de la producción alimenticia generó una densidad poblacional de aves frutícolas fuera de control”, agrega.

Si bien la idea de utilizar aves robots no es pionera a nivel mundial, la empresa – gracias a la adjudicación de 20.000 soles (US$5.200) del fondo InnovaT – está desarrollando, en conjunto con la Universidad Católica de Perú, un prototipo de halcón.

“Nuestro robot está inspirado en el halcón peregrino, que es un animal que tiene un alto índice de efectividad en sus capturas. Hemos logrado estudiar su diseño y movimiento para que este halcón robot sea mucho más disuasivo que los existentes hoy en el mercado”, explica De La Torre.

El proyecto busca crear una máquina lo más parecida posible al halcón peregrino, cuya inteligencia artificial le permitirá imitar su comportamiento y movimientos. “La cetrería de tantos años y el tener algunos ejemplares muertos, nos ha permitido conocer muy bien el ave y crear este robot muy cercano al natural”, agrega.

Una de las principales innovaciones que tiene este prototipo y que lo diferencia de los que ya existen en el mercado europeo, es que tendrá autonomía de vuelo y podrá programarse desde el computador o un teléfono celular. “Esto permitirá solucionar el problema de los puntos ciegos de control, a los que las aves reales no acceden, reforzando el plan integral que le presentamos al cliente”.

Si bien abril de 2023 es la fecha en la que verá la luz este primer halcón robot peruano, durante estos meses, la Universidad y Biocontrol Aviar siguen programando y probando algunas de las funciones que tendrá este prototipo, para poder lanzarlo luego al mercado.

Respecto a los tiempos que la empresa maneja, en 2024 esperan tener los primeros stocks a disposición. Junto con ser una innovación y una mejora para la industria, el sentido de crear un halcón robot viene de la mano con una conciencia ecosistémica. “Con esto buscamos evitar que se sigan extrayendo aves de la naturaleza, que mantienen un control y equilibrio entre los depredadores. Es por eso que parte de las utilidades las vamos a destinar a fundaciones que se dediquen a la protección aviar, para que nuestros clientes también cuenten con un documento que certifique la trazabilidad que hay detrás de sus procesos productivos”, concluye.